El intercambio de individuos entre la población natural del Tibataje y el Centro de Cría se realizará a lo largo del mes de marzo, ya que es cuando hay una mayor abundancia de recursos y las condiciones climáticas son más favorables. Esta actuación se llevará a cabo durante tres años y con un intercambio de individuos determinados por año, citado anteriormente (Tabla 4). El procedimiento de liberación de las zonas con poblaciones reintroducidas consistirá en liberar inicialmente las hembras y una o dos semanas después hacerlo con los machos (Rodríguez et al., 2007). La base para esta técnica es permitir que las hembras se instalen en su nuevo medio y se habitúen a él y que los machos se ubiquen posteriormente según la distribución de las hembras. De esta forma, se intenta evitar una dispersión inicial muy grande de individuos, y facilitar la reproducción mediante la ubicación posterior de los machos en función de la distribución inicial de las hembras (Rodríguez et al., 2007). Además, los lagartos liberados disponen de más de un mes para adaptarse antes de empezar el periodo de reproducción en mayo (Rodríguez et al., 2007). Las capturas de los lagartos de la población del Tibataje se llevarán a cabo por parte de técnicos especializados mediante trampeo selectivo. Se recogerán aquellos individuos con características interesantes de la especies y aquellos que estén heridos pero que sean útiles para la reproducción en cautividad. La liberación de los ejemplares en las zonas a reforzar se llevará a cabo durante los 10 primeros años, en función de la dinámica poblacional. Esta acción será realizada durante el mes de marzo por las mismas causas citadas anteriormente y utilizando el mismo método.
Para la consolidación de las poblaciones de la Dehesa y el Julan se llevarán a cabo una serie de actuaciones complementarias con el fin de mejorar las condiciones del hábitat actual de la especie y ampliar los recursos espaciales de la población. Algunas de las medidas propuestas son:
Promover que los terrenos colindantes al área de distribución de la población natural, y que forman parte de su hábitat crítico sean incorporados a la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos.
Fomentar la presencia de majanos y otros posibles refugios para que los lagartos puedan escapar de depredadores y eventos extremos.
Revegetación de estos paisajes usando plantas autóctonas y de interés trófico para los lagartos.
Gestionar la carga ganadera en las zonas adyacentes al área de distribución de las poblaciones de lagartos gigantes.
Comenzar un control de las poblaciones de depredadores alóctonos, especialmente la de gatos asilvestrados y ratas con trampas selectivas. Esta medida se hará a la par que las restituciones,ya que los refuerzos más fuertes con material genético nuevo se realizarán a partir del sexto año y se espera que este control ya haya tenido efecto. Por tanto, el despegue de la población se producirá a partir de este año.
Acondicionar los accesos a estas áreas mediante las infraestructuras necesarias para que se puedan llevar a cabo las actuaciones de control y monitorización.
Las capturas de los lagartos de la población del Tibataje se llevarán a cabo por parte de técnicos especializados mediante trampeo selectivo. Se recogerán aquellos individuos con características interesantes de la especies y aquellos que estén heridos pero que sean útiles para la reproducción en cautividad.
La liberación de los ejemplares en las zonas a reforzar se llevará a cabo durante los 10 primeros años, en función de la dinámica poblacional. Esta acción será realizada durante el mes de marzo por las mismas causas citadas anteriormente y utilizando el mismo método.
Para la consolidación de las poblaciones de la Dehesa y el Julan se llevarán a cabo una serie de actuaciones complementarias con el fin de mejorar las condiciones del hábitat actual de la especie y ampliar los recursos espaciales de la población. Algunas de las medidas propuestas son: